Hoy nos hemos despertado con la triste noticia del fallecimiento de Siegfried Lenz, uno de los autores más importantes y más leídos de la literatura alemana de posguerra

Siegfried Lenz (Ełk, Prusia Oriental 1926 - Hamburgo, 7 de octubre de 2014), Coetáneo de Heinrich Böll y de Günter Grass, ha sido una de las principales voces de la literatura alemana contemporánea y miembro fundador del llamado Grupo 47. Autor de más de veinte novelas, era también dramaturgo, escritor de relatos y ensayista. Su obra le valió numerosos galardones, entre otros el Premio Goethe, el Premio de la Paz de los Libreros Alemanes en 1988 y más recientemente, el Premio Nonino

Este prolífico dramaturgo, novelista y ensayista era hijo de un funcionario de aduanas en la ciudad de Lyck en la antigua Prusia Oriental, ahora parte de Polonia. A los 13 años fue llamado por las Juventudes Hitlerianas. Debido a la guerra interrumpió sus estudios, y en 1943 se le graduó apresuradamente en la escuela secundaria para poder ser reclutado por la Marina. Desertó cuando se le obligó a fusilar a un compañero, y se escondió en los bosques daneses hasta que los británicos lo encontraron y lo hicieron prisionero. Después de la guerra, se trasladó a Hamburgo y estudió filosofía, literatura inglesa e historia de la literatura, con el fin de convertirse en profesor universitario. Aunque no terminó sus estudios, encontró trabajo en el periódico Die Welt, que en ese momento estaba controlado por las fuerzas de ocupación británicas, llegando a ser redactor jefe de cultura durante los años 1950 y 1951. Pero pronto comprendió que la escritura era su vocación y comenzó a escribir cuentos, novelas y obras de teatro. Tras sus primeros éxitos, dejó su trabajo de periodista. 

Las novelas de Lenz se centran en la Alemania Nacional Socialista, la Segunda Guerra Mundial, las pequeñas vidas sumergidas en los grandes eventos históricos, la culpabilidad y la memoria colectiva. Lenz comparte con los escritores de su generación una aguda conciencia del progresivo sentimiento de dolor de la Alemania del Oeste, los problemas de democratización y las desigualdades sociales. Traducido a más de 20 idiomas, entre sus éxitos literarios se encuentran las obras El teatro de la vida (Maeva, 2011), una conmovedora visión de la vida, con toques de humor y llena de sabiduría, y la aclamada Minuto de silencio (Maeva, 2009), una bella reflexión sobre el amor imposible, por uno de los grandes escritores alemanes contemporáneos.
Invoca las abominaciones de R’lyeh 

La mitología sumeria y babilónica se une a la de los cuentos de H. P. Lovecraft en el volumen más verosímil del mítico Necronomicón: El libro de la Ley de los Muertos, prologado por Simon, que recoge dos textos del árabe loco y varios rituales y conjuros de magia negra. 

Un libro que, en el año de su publicación fue calificado como el libro de magia negra más peligroso que ha conocido la civilización occidental. ¿Te atreves a leerlo y liberar el mal de sus páginas? 

Sinopsis: El libro de la ley de los Muertos, el compendio de todos los horrores, el manual de los rituales más depravados. Esta es la versión más completa de lo que del Necronomicón ha llegado a nuestros días. El árabe loco, aquel a quien H. P. Lovecraft llamó Abdul Alhazred, estuvo cara a cara con lo más abyecto, y gracias a su testimonio de primera mano tenemos hoy acceso a la traducción de parte de los rituales, conjuros y plegarias sumerios que establecen los puentes entre nuestro mundo y el abominable reino de los dioses Primigenios. 

«El nombre “Necronomicón” (“nekro”, cadáver; “nomo”, ley; “ikon”, imagen = Una imagen [o representación] de la Ley de los Muertos) se me ocurrió durante un sueño». H. P. Lovecraft 

«El mérito de Simon en Necronomicón ha sido el de establecer una crucial comparativa entre los mitos de H. P. Lovecraft, los rituales de magia de Aleister Crowley y las creencias sobrenaturales de los sumerios». Publishers Weekly 

«Este libro es un mapa que nos ayuda a explorar una zona particularmente extraña de la conciencia, un grimorio arcano y moderno a la vez». Goodreads 

«Dejemos que los secretos inmemoriales nos sean revelados. El Necronomicón puede suponer el punto de partida de la liberación del espíritu de los hombres». William S. Burroughs 

«Si bien las historias de Rawles están en la línea de 'The Walking Dead' o 'Guerra mundial Z', la atmósfera que crea este preparacionista es más agobiante; ni siquiera nos deja el consuelo de lo sobrenatural. Una batalla del hombre contra el hombre». Publishers Weekly

Sobre el autor: Se dice que, en la década de 1960, Simon era un simple estudiante de magia. Se dice también que era un joven sacerdote que realizaba exorcismos en un barrio pobre de Nueva York. Se ha llegado a oír que encontró el manuscrito en una librería, que lo robó en casa de un conocido… Lo único que podemos afirmar es que de alguna forma todo ese material llegó a los propietarios de la tienda de ocultismo Magikal Childe, y ellos se encargaron de preparar una primera edición de 666 ejemplares encuadernados en piel en el año 1977. El resto es historia. Desde entonces, bajo el seudónimo de Simon se han publicado The Necronomicon Spell Book, Gates of the Necronomicon y Dead Names: The History of the Necronomicon
Una novela con habitaciones disponibles 


Sinopsis: Si vivir en un hotel art déco a cinco minutos de Central Park te parece un buen plan, deberías hablar con Scarlett Martin, que vive en el Hopewell. Vivir en un hotel puede no ser tan maravilloso como suena, sobre todo si no hay huéspedes ni dinero. El verano de Scarlett se presenta muy mal cuando sus padres le piden que se pase todas las vacaciones trabajando gratis. Afortunadamente el hotel recibe la visita de la excéntrica señora Amberson, que decide instalarse todo el verano en el Hopewell y contratar a Scarlett como secretaria personal. Gracias a su nuevo trabajo, a sus nuevos amigos y a su (a lo mejor) nuevo novio, el verano de Scarlett promete, finalmente, ser de lo más interesante. 

«Suite Scarlett es el mejor libro de Maureen Johnson, y el más divertido, y eso ya es decir mucho, porque sus libros anteriores eran muy buenos y muy divertidos. Todos los personajes de esta novela son veraces y reales; Suite Scarlett es uno de esos libros en los que todo parece de verdad.» John Green 

Sobre la autora: Maureen Johnson nació en Philadelphia, Pennsylvania, durante una tormenta de nieve. A la edad de ocho o nueve años, decidió que quería ser escritora. Estudió en un colegio católico solo para chicas y después en las universidades de Delaware y Columbia. 

Es autora de diez novelas juveniles, que han aparecido en las listas de los más vendidos del New York Times. Además ha participado en proyectos con otros autores relevantes: en un libro de relatos con John Green y Lauren Myracle (2009), que recibió una espectacular acogida; con Libba Bray y otros autores en el libro de relatos Vacations from Hell; y con Holly Black y Justine Larbalestier en la antología Zombies VS Unicorns

En 2012 fue coronada en Gran Bretaña Reina de la Literatura Juvenil. Aunque no lo parezca, muchas de las aventuras que viven los personajes de sus libros están basadas en historias reales. Ahora vive en Nueva York y no piensa devolver su corona.
Sinopsis: Nathalie es una mujer afortunada. Felizmente casada con François, pasa los días rodeada de risas y libros. Un día la pena llama a su puerta: François muere inesperadamente. Nathalie languidece entonces entre las paredes de su casa y se vuelca en la oficina. Pero justo cuando ha dejado de creer en la magia de la vida, ésta vuelve a sorprenderla y revelarse en su forma más maravillosa. 

Crítica: «Delicadeza: 1. Finura. 2. Atención y exquisito miramiento con las personas o las cosas, en las obras en las palabras. 3. Ternura o suavidad. 4. Escrupulosidad» (Diccionario de la Real Academia Española) 

La vida es frágil, Nathalie lo sabe mejor que nadie. Aquella tarde de domingo, cuando la infusión todavía no había tenido tiempo de enfriarse y el tacto del último beso de su marido permanecía cálido en su mejilla, el silencio necesario para disfrutar de una buena novela quedó interrumpido por el impaciente teléfono. Al descolgarlo, supo que su vida se terminaba junto a la de François. Y conforme escuchaba las palabras que nadie querría oír nunca, tan importantes que resultan un insulto cuando son pronunciadas por un desconocido, sentía como algo se rompía en su interior, algo tan delicado que jamás podría volver a juntar todos los trozos y recuperarlo. O eso creía, hasta que un día cualquiera en la oficina, besó apasionadamente a Markus… 

«La delicadeza» es una hermosa novela breve en la que su autor reflexiona sobre la fragilidad de la vida, compuesta por una sucesión de instantes efímeros, únicos que le conceden un valor incalculable precisamente por la fugacidad de ese preciso instante que estamos viviendo antes de convertirse en un recuerdo, en algo pasado, algo perdido ante nuestra incapacidad para volverlo nuevamente presente. Por esta razón, tenemos la obligación de aprender a disfrutarla, siendo espontáneos, arriesgándonos pese a la posibilidad de que vuelvan a hacernos daños. Y es que -tal y como nos demuestra David Foenkinos en esta magnífica historia sobre segundas oportunidades- envolverse entre algodones por temor a rompernos, conscientes de nuestra propia delicadeza, no es la solución. 

El escritor francés obsequia al lector con un libro de afable belleza narrada con una prosa detallista, un ingenioso humor e inteligentes diálogos que consiguen hacer reír y llorar al lector por igual. Un libro de emociones concebido para deleitarnos en cada párrafo, cada línea, cada palabra a través de escenas repletas de significado. Por ejemplo, la constante alusión a detalles referentes a la vida cotidiana de sus personajes -los resultados de la jornada de fútbol cuando Charles invitó a Nathalie y acabo rechazándolo; el inventor de la moqueta; el código de acceso al edificio de Markus; la alergia de Charles al pescado o el expediente 114- no son resultado del azar. La finalidad de David Foenkinos es demostrarnos la verdadera importancia de estos pormenores tienen y que, con frecuencia, ignoramos debido a nuestro acelerado estilo de vida. Precisamente, «La delicadeza» nos ofrece una necesaria pausa, permitiéndonos recrearnos en la perfección de lo ordinario, pero sin llegar a incurrir en un excesivo lirismo. 

Y no exclusivamente en los detalles apreciamos la simbología de «La delicadeza», también en todo el conjunto de las escenas. Cuando Nathalie y Chloé se encuentran juntas en un bar tomando algo después del trabajo, David Foenkinos describe la primera parte como una obra de teatro. A pesar de que este cambio en la narración pueda desconcertar al lector, debemos recordar que la protagonista se ha aislado de su entorno. Es decir, se comporta siempre como una espectadora que asiste a una representación por la que no siente interés alguno y, sobre todo, en la que no desea implicarse. Por esta razón, cuando besa por primera vez a Markus, aquel gesto espontáneo es la expresión corporal de una carencia emotiva, de un deseo reprimido demasiado tiempo, la necesidad de volver a vivir, de ser amado y, sobre todo, de amar. 

Además, David Foenkinos nos presenta un reducido grupo de personajes sobre el que destaca la pareja protagonista de esta novela, Nathalie y Markus. La primera es una mujer moderna que rompe los arquetipos predominantes entre los personajes femeninos actuales, destacable por ese equilibrio entre feminidad, profesionalidad y sensibilidad tan difícil de encontrar en la literatura moderna por la cuestionable tendencia a subyugar la personalidad siempre a la obsesión por las compras, el deseo de contraer matrimonio o el instinto maternal no satisfecho –aunque no por ese orden-. En el caso de Markus, nos encontramos ante el clásico hombre que todas las mujeres les encantarían tener como «su mejor amigo», pero jamás como pareja. Una persona sensible, tímida e inocente de aspecto anodino que no corresponde en absoluta con las clásicas figuras masculinas del género romántico, pero que poco a poco consigue conquistarnos con su personalidad sincera o su involuntario humor sarcástico. 

Si bien los personajes de Charles y Chloé resultan estereotípicos, resumiéndose en el jefe acosador y la secretaria chismosa respectivamente, el binomio Nathalie y Markus consiguen evitar que la novela incurra en demasiados tópicos aportando el realismo necesario para convertirla en una historia diferente, única y maravillosa en todos los aspectos. 

En definitiva, «La delicadeza» es una novela dotada de una ternura atípica dentro del género gracias a la escrupulosidad de su autor, quien dedicada una atención y exquisito miramiento con los personajes y los detalles, así como los diálogos para ofrecernos una historia de excepcional finura. Al fin y al cabo, esa es la definición de delicadeza. 

LO MEJOR: La reflexión del autor, quien nos ofrece una necesaria pausa en nuestras ajetreadas vidas para apreciar los pequeños detalles que hacen especial a la vida. El sutil humor de sus diálogos. El binomio Nathalie y Markus. 

LO PEOR: Los personajes de Charles y Chloé son estereotípicos. 

Sobre el autor: David Foenkinos nació en París en 1974. Estudió letras en la Sorbona y se formó como músico de jazz. Es autor de diversas novelas, entre las que destacan El potencial erótico de mi mujer (2004), Premio Roger-Nimier en 2004; En caso de felicidad (2007); Nos séparations (2008) y La delicadeza (2010; Seix Barral, 2011), que ha supuesto su consagración internacional: galardonada con diez premios (entre los que destacan el Premio de los Lectores de Télégramme, el Premio An Avel o el Premio 7ème Art) y única novela finalista de todos los grandes premios literarios franceses (Goncourt, Renaudot, Médicis, Fémina, Interallié…), ha sido publicada en más de treinta países y ha sido llevada a la gran pantalla por el propio autor y su hermano, Stéphane Foenkinos, con la interpretación de Audrey Tautou y François Damiens.
Sinopsis: Las fábulas ideadas por Herbet George Wells  (1866-1946), uno de los padres, acaso el más notable, de la ciencia ficción, han demostrado a lo largo del tiempo mantener un vigor y tocar unos resortes del inconsciente humano que a menudo las han elevado a iconos del mundo moderno. La guerra de los mundos (1898), relato trepidante que narra la invasión de la Tierra por los marcianos y que supuso por primera vez la irrupción de seres de otros planetas en el nuestro, marcó en buena medida la fantasía del siglo xx y abrió un filón -el del contacto de los hombres con seres extraterrestres- que no tardó en convertirse en uno de los más importantes de la ciencia ficción, sirviendo de inspiración a numerosos artistas posteriores en los ámbitos de la radio, el cine, la literatura, el cómic y la televisión

Crítica: «Sabemos ahora, que en los primeros años del siglo XX, nuestro planeta estaba siendo observado muy atentamente por inteligencias superiores a las del hombre, aunque también tan mortales como las nuestras. Sabemos ahora que mientras los hombres se dedicaban afanosamente a sus múltiples ocupaciones y negocios, estaban siendo examinados y estudiados, tan minuciosamente, como el hombre mismo hace con un microscopio cuando examina los microbios que se concentran y multiplican dentro de una gota de agua. La gente se movía alegremente de un lado a otro por toda la faz de la Tierra, dedicada a sus particulares quehaceres. Individuos plenamente convencidos de su dominio sobre este pequeño planeta del sistema solar, que, por casualidad, o mejor dicho, por designio Divino, el hombre ha heredado, escapando así, de la misteriosa oscuridad del tiempo y del espacio. Sin embargo, a través del inmenso universo, mentes que son a nuestras mentes como las nuestras lo son a las de las bestias de la jungla, inteligentes, poderosas, frías y carentes de sentimientos, contemplaban con envidia nuestro planeta Tierra. Seres que lentamente, pero con mucha seguridad, preparaban un plan contra nosotros. Fue en el año 39 del siglo XX cuando llegó la gran desilusión. A finales del mes de octubre, sucedió lo inesperado.» 

Orson Welles concluía la lectura del primer párrafo de «La guerra de los mundos» escrita por H. G. Wells en 1898, mientras  el locutor de la CBS anunciaba las previsiones meteorológicas antes de que los doce millones de oyentes pudieran disfrutar en directo de la orquesta de Ramón Raquello desde el Hotel Meridian Plaza, en Nueva York. Aquella víspera de Halloween, los estadounidenses disfrutaban en sus hogares de la música, cuando la retransmisión se interrumpió bruscamente para informar sobre unas extrañas perturbaciones en la atmósfera de Marte. A pesar de que al inicio del programa se advirtió a lo radioyentes que aquello se trataba de la adaptación de la novela, el pánico se extendió entre la población, creyendo que realmente estaban siendo testigos de una invasión extraterrestre. La gente huyó de forma masiva colapsando las carreteras; los teléfonos de emergencia se sobresaturaron de llamadas de personas que afirmaban haber visto las naves espaciales y sus ocupantes alienígenas; las comisarias eran incapaces de atender a todas las aterrorizadas personas que acudían a sus instalaciones, algunas dispuestas a alistarse para luchar en la inminente guerra de los mundos… Posteriormente, Orson Welles tendría que disculparse públicamente, pero su adaptación radiofónica de «La guerra de los mundos» contribuyó a popularizar la novela de Wells, prácticamente desconocida entre los lectores estadounidenses, quienes, a partir de esa noche, mirarían con desconfianza hacia el cielo estrellado y, en especial, el planeta rojo. 

Al igual que en otras novelas suyas de ciencia ficción, H. G. Wells demostró el carácter visionario de su obra narrando la primera invasión alienígena de la Tierra en la literatura. «La guerra de los mundos» estableció un precedente en el género, apreciándose todavía su influencia no solo en libros, sino también en películas o videojuegos. 

Una novela atemporal, capaz de seguir estremeciendo al lector actual con una pormenorizada descripción de los acontecimientos a través de la narración en primera persona de un superviviente anónimo, un testigo involuntario de la invasión desde sus fases iniciales - cuando los extraterrestres planificaban la invasión en su planeta de origen -hasta la inesperada resolución del conflicto. Un relato dotado de un gran realismo por la elección de emplear un falso diario a fin de reconstruir los terribles sucesos de aquellas semanas, así como la elección de un núcleo de población alejado de las grandes metrópolis urbanas para dotarlo de mayor cercanía. 

H. G. Wells empleaba el recurso de la desinformación para incrementar el efecto devastador de sus palabras. La confusión inicial cuando aterrizaban los cilindros, los extraños sonidos provenientes de su interior, el devastador efecto del rayo calórico, el alzamiento de los trípodes… El autor acrecienta la tensión psicológica del relato introduciendo progresivas revelaciones acerca de los extraterrestres, de forma paralela al relato de supervivencia del protagonista. 

Si bien existen personas que consideran «La guerra de los mundos» una novela con un mensaje crítico contra el imperialismo colonial europeo por referencias como la extinción del dodo, la mayoría de las escenas recuerdan más a los grandes conflictos bélicos. De hecho, el éxodo masivo de Londres tiene grandes paralelismos con los bombardeos de la capital inglesa durante la Segunda Guerra Mundial, aunque éste todavía no se hubiese producido –y aun tuviera que transcurrir casi un siglo antes de que las naciones se alzaran contra el nacionalsocialismo alemán-. 

A pesar de ello, H. G. Wells demuestra una sutil ironía para evidenciar la “superioridad” de nuestra especie. La mordacidad del final es el principal ejemplo, aunque podemos apreciarlo en otros detalles como la rápida degradación de la civilización. Adviértase durante su peregrinaje, el protagonista acaba conviviendo con dos personajes que ilustran a la perfección el cinismo del autor hacia el ser humano. Por un lado, el cura que debería transmitir un mensaje de esperanza, demostrando su fe inquebrantable ante la adversidad y, no obstante, es uno de los primeros en sucumbir a la locura, débil de espíritu, avaricioso… Por otro, el artillero, aquellos que deberían protegernos demuestran ser los menos indicados para desarrollar esta labor cuando adquieren poder -aunque sea limitado- dejándose arrastrar por quimeras de una futura civilización donde ostentarían los máximos rangos de autoridad y prestigio, llegando incluso a decidir quién merece vivir en esa utopía inalcanzable.

Y aunque los diálogos son escasos, incorporan un análisis antropológico de gran interés que transmiten ese pesimismo. H. G. Wells consigue deshumanizar a nuestra especie mientras se incrementa nuestra admiración por los extraterrestres conforme nos describen sus avances biológicos y mecánicos. Es más, concluida la novela cabe preguntarse si realmente nos merecemos nuestro planeta, pues no hemos sido nosotros quienes lo hemos salvado de esta amenaza, sino otra especie apenas evolucionada desde el surgimiento de la vida. E incluso es posible que nosotros seamos otra especie invasora tan cruel, violenta y avariciosa, pero con la diferencia de que hemos dispuesto de más tiempo para adaptarnos al medio y sobrevivir. 

En definitiva, «La guerra de los mundos» es una clásico de la ciencia ficción imprescindible para cualquier apasionado del género que vuelve a demostrar el visionario carácter de su autor. H. G. Wells nos ofrece un relato de gran tensión psicológica en el que, además, reflexiona acerca de la “superioridad” de nuestra especie, tanto biológica como moral. Si bien la narración resulta irregular en algunos capítulos, el escritor inglés consiguió ya a finales del siglo XIX muchos se hicieran la misma pregunta mientras observaban el cielo nocturno. ¿Y si no estuviéramos solos en el universo? 

LO MEJOR: La primera novela de ciencia ficción que describía una invasión alienígena, estableciendo un precedente todavía apreciable en la literatura y el cine. La ironía del autor para evidenciar la “superioridad” de nuestra especie. H. G. Wells demuestra una gran habilidad para incrementar de forma progresiva la tensión psicológica del relato introduciendo progresivas revelaciones acerca de los extraterrestres. La elección del escenario que, al alejarse de los grandes núcleos urbanos con los que asociamos las invasiones alienígenas, dota a la historia de mayor cercanía y realismo. 

LO PEOR: La narración desigual en algunos capítulos. 

Sobre el autor: H. G. Wells nació en Bromley, Kent, como el tercer hijo varón de Joseph Wells y su esposa Sarah Neal. La familia, de la empobrecida clase media-baja de la época, lo llamaba Bertie. Tenían una tienda nada próspera comprada gracias a una herencia, en la que vendían productos deportivos y loza fina. Un accidente infantil por el que se rompió la tibia y su larga convalecencia lo obligaron a permanecer durante meses en reposo. Con ocho años de edad, esta impuesta quietud propició el descubrimiento de la lectura y en particular, guiado por su padre, de autores como C. Dickens o W. Irving. 

Cuando su padre sufrió un accidente que le impidió ganarse la vida como lo había hecho hasta entonces, Herbert y sus hermanos comenzaran a emplearse en diversos oficios. Fue así como, entre 1881 y 1883, llegó a ser aprendiz de una tienda de textiles llamada Southsea Drapery Emporium: Hyde's, experiencia que se ve reflejada en sus novelas. 

En su juventud, Wells recibió una beca para poder estudiar biología en la Normal School of Science de Londres, y alejado del humanismo clásico, se situó en una posición más cercana a las ciencias, que le proporcionó buena parte de la energía creadora que nutrió su trayectoria como novelista. 

Debido a su falta de recursos económicos, tardó varios años en licenciarse. Poco después, debido a problemas físicos, decidió dedicarse a la escritura de manera constante. Durante 50 años escribió más de 80 libros. Su producción podría dividirse en tres etapas: la de novela científica, la familiar y la sociológica. La novela científica comenzó con el fin de la Segunda Guerra Mundial y se convirtió pronto en un género popular, y las escritas por Wells son obras maestras del género gracias a su interés científico, así como a sus sólidas estructuras estilísticas y a su prodigio imaginativo. Basta como ejemplo la primera de ellas, La máquina del tiempo (1895), en la que el inventor de la máquina puede viajar hacia el pasado o el futuro con un sencillo movimiento de palanca. Fue miembro de la Sociedad Fabiana. 

Acosado por los achaques físicos que le habían perseguido a lo largo de toda su vida, tuberculosis y lesión de riñón, se refugió durante sus últimos años en su finca de Easton Glebe, dedicado a la revisión de sus obras completas. H.G. Wells falleció el 13 de agosto de 1946 en Londres.
El irresistible sabor de un libro bien cocinado 


La cocina es tendencia de actualidad. Prueba de ello son los numerosos programas de televisión sobre esta temática que hemos podido ver esta temporada. La gastronomía también ha adquirido mayor protagonismo en el cine, y pudiendo disfrutar en los últimos años hemos de películas tan sabrosas como Ratatouille, o Julie y Julia, por Amy Adams y Meryl Streep, basada en las memorias de una mujer que quiso recrear todas las recetas de la archiconocida cocinera norteamericana Julia Child. 

En el mundo editorial, cabe señalar que los libros de cocina son cada vez más elaborados y que muchas veces van más allá de ser simples recetarios. Buenos ejemplos son La cocina de la familia, un título elaborado por Ferran Adrià y su equipo detallando las recetas que los cocineros de El Bulli preparaban para el equipo del restaurante. Internet ha facilitado el contacto y la circulación de información entre aficionados a la cocina, dando lugar a sitios de cabecera como El foro del pan, lugar que resuelve todas las dudas para aquellos que desean iniciarse en el arte de hornear pan en casa, o fomentando el auge de blogs sobre cocina y gastronomía, entre los que destacan, por ejemplo, El comidistade Mikel Iturriaga.

La literatura también empieza a hacerse eco de este fenómeno, especialmente en el género de la literatura femenina. Se habla de kitch-lit o cook lit, es decir, literatura de cocina cuyas protagonistas son mujeres tenaces y trabajadoras que quieren a toda costa ver cumplidos sus sueños gastronómicos. Novelas que detallan el duro día a día de la vida de un cocinero profesional, así como la pasión y la creatividad que rodean la creación de un plato. Es el caso de Una chef con estrella, cuya protagonista, Georgia, desea por encima de todo convertirse en una reputada chef, aunque su camino estará lleno de obstáculos. Esta sabrosa novela traslada a los lectores de los restaurantes más exclusivos de Nueva York, llenos de intrigas y envidias, hasta los sabores sencillos y auténticos de la Toscana, donde la protagonista acude para reencontrarse con sus raíces y descubrir lo que desea de verdad. Una lectura llena de aromas y sensaciones que te hará la boca agua. 

Sinopsis: Georgia lleva años trabajando muy duro y está cerca de conseguir su sueño en lo profesional y en lo personal: su reputación como una de las mejores chefs de Manhattan es indiscutible y va a casarse con el hombre de su vida. Tras la publicación de una crítica demoledora y conocer una cara desconocida de su novio, ve cómo su vida se viene abajo. Sin embargo, este golpe del destino le brinda la ocasión de empezar de nuevo, y decide matricularse en un curso de cocina en la Toscana. Los aromas y sabores de los platos de esta idílica región italiana la estimularán ante nuevos retos y le aportarán la inspiración necesaria para descubrir lo que quiere de verdad. 

Sobre la autora: Una chef con estrella es la primera novela de Jenny Nelson, quien ha trabajado como consultora web para revistas de moda como inStyle o Vogue. Vive con su marido y sus dos hijas entre Manhattan y la idílica Millbrook, una localidad cercana a Nueva York, y está escribiendo su segundo libro.
La primera monografía publicada sobre el músico y realizador Rob Zombie 

Rob Zombie. Las siniestras armonías de la sordidez es el volumen que inaugura la nueva colección de ensayo/cine Ultramundo, que nace fruto de la colaboración entre Tyrannosaurus Books y el conocido blog Ultramundo. 

La colección Ultramundo pretende nutrir al lector de material inédito sobre determinadas figuras clave del cine fantástico que no hayan sido tratadas en nuestro país o bien hayan sido trabajadas previamente pero creamos que podemos aportar contenido novedoso mediante el análisis de filmografías, entrevistas y la aportación de otro tipo de información y materiales que creamos relevantes y puedan aportar luz al tema en cuestión. Sobretodo serán monografías sobre directores si bien tendrán cabida ensayos temáticos y otros dedicados a sagas de relevancia en el género. 

Se trata de la primera monografía sobre el músico y director de cine Rob Zombie, no solo en España sino en todo el mundo. Daniel Rodríguez, en coordinación con Miguel Díaz (director del blog Ultramundo), ha perpetrado este estudio que repasa toda la carrera de Rob Zombie. El libro desgrana su carrera musical para adentrarse en el estudio pormenorizado de todas y cada una de las obras cinematográficas de Rob Zombie, desde La casa de los 1000 cadáveres a la reciente Lords of Salem, continúa con su participación en otro tipo de proyectos como la película de animación El Superbeasto, el fake trailer para el díptico de Tarantino y Robert Rodríguez Grindhouse o su participación en la serie CSI Miami, sus proyectos para el mundo del cómic y otros proyectos que no llegaron a materializarse, para finalizar con las notas de su próximo proyecto, 31, que se encuentra en fase de preproducción. Un libro realizado desde la admiración pero con la distancia necesaria para tomarle el pulso a cada uno de los elementos que se analizan. Un ensayo que estudia pormenorizadamente todos los aspectos de este creador polifacético descubriendo sus constantes, sus filias y sus influencias. 

Sobre el autor: Dani Rodríguez (Gijón, 1984), es analista cinematográfico y un apasionado del género fantástico y de terror en todos los medios, ya sea cine, literatura o cómic. Blogger y colaborador habitual en los websites Ultramundo y Cine Maldito entre otros, esta es su primera publicación en papel, aunque está inmerso en la escritura de otras monografías de autoría colectiva.
Umbriel regresa en septiembre con dos interesantes novedades en su catálogo novelas de fantasía épica y apocalíptica que te harán viajar a otros mundos: El heraldo de la tormenta y Red Hill

Fuego, sangre y magia son los ingredientes de El heraldo de la tormenta, el inicio de una trilogía con la que Richard Ford ha tomado al asalto el mundo de la fantasía épica en la mejor tradición de George R.R. Martin y Patrick Rothfuss. 

Tras triunfar con Inevitable desastre, la autora best seller del New York Times Jamie McGuire vuelve a sorprendernos con Red Hill, un thriller sobre personas que un día se despiertan y tienen que enfrentarse al fin del mundo. Una novela de terror y zombis, pero sobre todo de emociones fuertes, ternura y amor, que crea suspense e interrogantes hasta el final. 

Sinopsis: Siete historias entrelazadas con personajes legendarios y fascinantes, todos ellos vecinos de Steelhaven, un puerto de la costa meridional de los Estados Libres. Y sus vidas, como las del resto de habitantes de la ciudad, están a punto de sufrir la llegada de Massoum Abbasi, consejero militar de los príncipes del desierto que ha puesto todos sus conocimientos al servicio del brutal conquistador Amon Tugha. 

Sinopsis: Nadie abre los ojos pensando que ese día tendrá que enfrentarse al fin del mundo. Pero, a medida que los pacientes se agolpan en la sala de urgencias del hospital en el que trabaja, Scarlet debe comenzar a aceptar que la plaga europea sobre la que las noticias venían informando ha llegado a Estados Unidos… y que, a partir de ese viernes, ya nada será igual.
Cruzando una línea mortal 

La psique choca con la psicosis en esta fascinante novela que explora la vida, la muerte y la zona oscura existente entre ambas. 

Sinopsis: Theo Nikonos, antiguo detective, hace ahora determinados «trabajos» para el profesor DeBray, del Instituto de Investigación de Fenómenos Anabióticos. En sus viajes, ha visto muertos de todos los tipos, y esta vez la persona en la que centra su interés es una bella mujer que falleció unos meses atrás en un accidente de tráfico. Un caso triste, sin duda… y que se pone interesante cuando ella abre los ojos y le pregunta «¿Quién eres?». «Un amigo», responde él. Así empieza la historia de Laura y Theo, dos personas unidas por el amor y la muerte: Laura, desesperada por encontrar a su marido, supuestamente muerto en el mismo accidente que ella; Theo, dispuesto a hacer cualquier cosa por Laura… como arriesgar sus principios, sus creencias, o incluso su propia vida. 

 «Valtos explora el mundo que se oculta tras la muerte, un tema que ha inquietado a grandes autores, desde la afamada escritora de ciencia ficción Connie Willis hasta Jason Mott, cuya obra se ha transformado en la exitosa serie de TV ‘Resurrection’». Publishers Weekly 

«Valtos ha construido una novela de misterio y asesinatos de corte muy negro en la que su personaje transita a tientas por la senda que separa la vida de la muerte». Literary Times

«El autor sugiere que la verdad, tanto en esta novela de misterio como en el misterio de la vida, suele ser mucho más compleja de lo que la ciencia admite». P. Ritter, Rain Taxi 

«He disfrutado mucho con esta historia que se divide entre el amor y el horror, pero es todo suspense. Me han fascinado la temática, los villanos cuidadosamente pincelados y el fantástico final. Una novela imprescindible». Amazon 

Sobre el autor: William M. Valtos asegura que decidió que quería ser escritor cuando estaba en primaria. Le publicaron su primer artículo en una revista nacional cuando contaba con tan solo catorce años, y con el tiempo acabó siendo reportero y editor de un premiado periódico de las Fuerzas Aéreas. A eso le siguieron varios años trabajando en publicidad, donde también consiguió diversos premios. Publicó su primera novela en 1989, Resurrection, obra que se convirtió en la película de televisión Muerte aparente. Después vendrían El psicólogo de los muertos, La Magdalena y La reliquia de Rasputín (en La Factoría de Ideas).