El director responsable de películas como Slumdog Millonaire, Sunshine o 28 días después retomará la historia con el reparto original: Renton (Ewan McGregor), Sick Boy (Jonny Lee Miller), Spud (Ewan Bremmer) y Begbie (Robert Carlyle).

Porno, escrita por Irvine Welsh en 2002, transcurre diez años después de la primera entrega y está centrada en el mundo de la pornografía.

Tras divorciarse de su mujer y de fracasar en varios negocios, Sick Boy está en franca decadencia. Decide aceptar la oferta de su tía Paula quien lo dejará a cargo de un pub. Pero ahí el negocio no está solamente en las bebidas: Sick Boy descubre que un grupo se reúne a follar y a filmar sus orgías en uno de los salones privados. Y que en Edimburgo hay un negocio de vídeos porno realizados en las trastiendas de los pubs.

Sick Boy se pondrá, ayudado por la guapa Nikki Fuller-Smith, estudiante de cine y trabajadora del sexo, a hacer una película porno de altura. Y también incluirá en el equipo a su amigo Renton, el que los traicionó y huyó con el dinero del alijo de heroína. Aunque también se mueven por ahí Spud, el único que había recibido a escondidas su parte en el dinero de la droga, y Begbie, que después de pasar unos años en la cárcel volverá a la acción aún más paranoico y furioso que antes.


El próximo martes 12 de marzo, los seguidores incondicionales de la ciencia ficción tienen una cita obligada en Portada Cómics, donde Carlos Sisí presentará Panteón, la novela ganadora del Premio Minotauro 2013.


En esta ocasión, el autor malagueño nos ofrece una aventura intergaláctica que entusiasmará a los fans de la fans de la space opera como a los seguidores del terror cósmico del estilo de Alien y su secuela Prometheus. Una novela futurista con tintes «lovecraftianos» que le ha merecido este reconocimiento.

 
Descubrir una nueva forma de explorar el espacio en Portada Cómics. El próximo martes 12 de marzo a las 19:00h. en c/ Nosquera 10, Málaga.
 
 
 
Publicada en OcioZero
Sinopsis: 1937, Nanjing: el ejército japonés ha entrado en la capital china a sangre y fuego. La guerra ha atrapado a Shujuan junto con otras doce estudiantes en el desván de la parroquia Santa María Magdalena, al cuidado del padre Engelmann. Aunque hay algo que sacude su mundo con más fuerza que el sonido de los disparos. Cuando la misteriosa y seductora Zhao Yumo llega al frente de un grupo de prostitutas en busca de refugio, las niñas y los clérigos tienen que enfrentarse a sus propias encrucijadas: ¿dónde está la justicia?, ¿qué los distingue de esas mujeres?, ¿cómo defenderse de la crueldad?

Reseña: A lo largo de seis semanas, Nanjing, antigua capital de la República China, se convirtió en escenario de una de las peores masacres contra la población civil de ese país. Durante la Segunda Guerra Chino-Japonesa, la ciudad fue ocupada por el ejército japonés que cometió numerosas atrocidades, como violaciones, saqueos o ejecuciones indiscriminadas de prisioneros. Es posible que pocos conozcan este oscuro episodio, y más cuando todas las miradas estaban en Europa a consecuencia del avance de las tropas hitlerianas.

Curiosamente, han sido el cine y la literatura los encargados de darlos a conocer este conflicto para evitar que esas historias anónimas no vuelvan a ser víctimas, esta vez del olvido o la ignorancia. Entre las novelas, cabe destacar Las orquídeas rojas de Shangai (Juliette Morillot) y, por supuesto, Las flores de la Guerra (Geling Yan).

Si bien ambas se contextualizan en el mismo período histórico y describen las atrocidades cometidas por el ejército japonés, así como la difícil supervivencia de sus protagonistas, Las flores de la guerra difiere significamente de su homóloga occidental por narrarnos los acontecimientos desde la perspectiva más cercana.

El primer detalle que nos sorprende de Las flores de la Guerra es su extensión. Al contrario que Las orquídeas rojas de Shangai, es una novela breve que centra toda la acción en único escenario durante la mayor parte de su desarrollo, la parroquia Santa María Magdalena. En este lugar deberán convivir sus personajes que, a pesar de sus diferencias, se necesitan entre ellos, aunque no quieran reconocerlo.

De hecho, resulta muy significativo comprobar como, a pesar del conflicto que tiene lugar fuera de los muros de la parroquia, la jerarquía social previa a la guerra sigue vigente en su interior. La necesidad de mantener una apariencia de normalidad conlleva que se establezcan una serie de estratos, delimitando el terreno de cada uno. De ahí que las prostitutas ocupen el sótano, lo más bajo del edificio, mientras que las estudiantes residen en el desván.

Con ello, la parroquia Santa María Magdalena acaba convirtiéndose en un mundo paralelo, donde  Geling Yan nos describe la difícil convivencia entre las estudiantes y las prostitutas a través de sus contrastes. Al igual que un ramo compuesto por distintas flores, los matices de cada personaje les conceden un color y aroma característicos que consigue hacerlas resaltar sobre las demás, pero juntas crean un conjunto equilibrado ante los sentidos.

Por un lado, las estudiantes representan un capullo que todavía no ha florecido y es protegido ante su fragilidad. Sin embargo, este desconocimiento de la vida real ha retrasado su crecimiento en aspectos tan importantes como la solidaridad y su tallo está lleno de espinas formadas por la vanidad, la ira o la envidia.

Por otro, las prostitutas encabezada por Zhao Yumo que fueron arrancadas precipitadamente de sus tierras y se han marchitado de forma prematura. El maquillaje, las sedas de colores o los abalorios son adornos que les sirven para embellecer su cuerpo, ante la pobreza de un alma ya consumida, flores si olor que sobreviven gracias a su belleza efímera.

No obstante, son pocas las ocasiones que la autora nos proporciona un encuentro entre ambos grupos y, cuando se producen, son efímeros por la violencia, física y verbal, que despliegan ambos. Es necesario esperar hasta casi el final de la novela para que se produzca una convivencia real, pero estos fragmentos son descritos de manera muy superficial.

A pesar de la riqueza léxica desplegada por Geling Yan, Las flores de la guerra no consigue un equilibrio narrativo a consecuencia de la ligereza en el tratamiento de la historia. El retrato de los personajes no terminarse de completarse y solo se nos proporcionan leves retazos de una personalidad mucho más compleja. Esto explicaría que la autora tuviese la necesidad de extenderse en Doukou justo en el epílogo del libro, pues son muchas las incógnitas respecto al pasado de estas mujeres que deja sin respuesta. También la presencia de flashbacks que, aunque consigue aportar algo de luz sobre su pasado, interrumpen la narración, por no disponer estos párrafos de forma separada permitiendo su distinción en el relato.

Sin embargo, Geling Yan consigue enderezar la novela con un final lleno de emotividad, en el que nos describe el mayor de los sacrificios por parte de sus personajes. Apenas unas hojas son suficientes para emocionar al lector, quien asiste impotente al último acto de humanidad posible en medio de tanto horror y desesperanza. Una magnífica lección de humildad que viene a demostrarnos la facilidad con la que juzgamos a las personas solo por sus apariencias.

Las flores de la guerra es un drama que, aunque correctamente narrado, carece de la profundidad suficiente para cautivar al lector. Si bien, el final consigue emocionarnos ante el loable sacrificio humano que realizan sus personajes, resulta insuficiente para solventar las carencias previas. Al igual que algunas flores, tiene belleza pero su fragancia resulta efímera.


LO MEJOR: Los contrastes entre el grupo de  las estudiantes y las prostitutas. La jerarquía social que se establece dentro de la parroquia de María Magdalena. El final.

LO PEOR: La superficialidad de los personajes y las relaciones entre ellos. La estructura narrativa.
Descubre la película en Cine y Bso

Sobre la autora: Geling Yan nació en Shanghái en 1958 en el seno de una familia de artistas y a los trece años entró a formar parte de la Joven Guardia Roja de Mao. Escribió sus primeras novelas en China, y abandonó su país natal después de los sucesos de Tiananmen para instalarse primero en Taiwán y posteriormente en San Francisco. Ha publicado más de veinte títulos, entre los que destacan The Banquet Bug y The Lost Daughter of Happiness. Su obra, traducida a catorce idiomas, ha recibido varios premios literarios y ha sido llevada al cine con gran éxito. Actualmente Geling Yan vive en Berlín y trabaja en el guión cinematográfico de La novena viuda, Premio a la Mejor Novela en lengua china de 2006.

Una mirada diferente al pasado
 
Ediciones Evohé se complace en presentar la nueva obra de Fernando Lillo, titulada Fantasmas, brujas y magos de Grecia y Roma.

En este libro nos proponen un viaje al mundo de los fantasmas, magos y brujas de Grecia y Roma. El lector, acostumbrado quizá a la racionalidad de los griegos y al sentido práctico de los romanos, se verá sorprendido por la gran variedad de historias sobrenaturales que circulaban en la Antigüedad. Fantasmas que visitan a los vivos, muertos que vuelven a la vida, casas encantadas, campos de batalla en los que rondan los espectros, criaturas misteriosas y licántropos eran tan populares en el Mundo Clásico como lo son hoy en día.

Por otro lado griegos y romanos, en su afán por conseguir seguridad y éxito en la vida, acudían a magos y hechiceras que mediante sofisticados conjuros solventaban las necesidades de sus clientes.

Adentraos sin miedo en estos misterios de la mano de Fernando Lillo Redonet.

 
Sobre el autor: Fernando Lillo Redonet (Castellón de la Plana, 1969) es Doctor en Filología Clásica, profesor de Latín en el IES San Tomé de Freixeiro (Vigo) y autor de numerosos libros y artículos sobre el Mundo Antiguo. Ha dedicado varias de sus obras a divulgar la vida cotidiana en la antigua Roma y en ciudades de Hispania mediante sus libros Un salmantino en Roma (1990), Noches Romanas (1991), Un salmantino en Mérida (1994) y Un salmantino en Segóbriga (1996). Ha sido pionero en España en los estudios sobre el cine de romanos con sus obras El cine de romanos y su aplicación didáctica (1994) y El cine de tema griego y su aplicación didáctica (1997). Es autor también de guías didácticas de películas como Gladiator, Troya o Alejandro Magno. Su último libro en este campo es Héroes de Grecia y Roma en la pantalla (2010) en la colección Evohé Didaska. En esa misma colección ha publicado el libro Gladiadores: mito y realidad (2011). Es colaborador habitual de Historia National Geographic, revista en la que ha publicado artículos y reseñas sobre el mundo griego y romano. En su faceta de escritor es autor de las novelas Teucro, el arquero de Troya (2004), Medulio. El Norte contra Roma (2005) y Séneca. El camino del sabio (2006). Desde hace unos años dirige el Taller de  gladiadores de Lillus Maximus, una actividad didáctica que acerca a los estudiantes al mundo de los gladiadores de un modo ameno y riguroso.

 
El dolor es adictivo
 

«Solo soy un yonqui de la violencia en busca de su dosis diaria; encuentro una víctima y me meto un chute con su agonía.»

El próximo jueves 18 de abril, Juan Luis Marín presentará su primera novela, Almas grises. Con un estilo claro, directo y sin concesiones, el autor nos muestra una ciudad tan decrépita como sus habitantes en la que se esconde una comunidad secreta que se alimenta del dolor de los demás. Muchos querrán cruzar la línea, pero ser uno de ellos no es una elección, sino una condena. Cuando nadie dice la verdad, ¿cómo puede esta salir a la luz?

 
Un compendio de las pasiones más viles y ruines de una sociedad que nunca toca fondo. Con unos ciudadanos autómatas, una policía corrupta y una comunidad secreta que se aprovecha de la situación, los personajes que pueblan la novela no cuentan con un solo momento de reposo… y el lector tampoco.

 

Una nueva forma de adicción que comenzará a extender el próximo jueves 18 de abril, a las 19.30, en Casa del Libro de Fuencarral (Madrid).


Sinopsis: La Capital, una ciudad emponzoñada por los miasmas de la corrupción, es azotada por una ola de desapariciones.

Toledano y Castro tienen mucho que ver con ello, tanto que necesitan escapar. Fueron seres sin barreras morales, tan libres como esclavos, adictos a la peor de las sustancias: la adrenalina que se segrega al provocar el sufrimiento extremo a otro ser humano. Hastiados de la tortura y la muerte, trazan un endeble plan para poner a la policía tras la pista de su oscura comunidad, aquella que los aceptó y les dio cobijo… aquella que no tolera la traición. Acosados por su propia naturaleza, por su antiguo mentor y por las fuerzas de seguridad, los dos asesinos tratarán de huir de su antigua vida en una cruenta carrera en pos de la libertad.


Sobre el autor: Juan Luis Marín nació en Madrid en 1975, este licenciado en Periodismo que se especializó en guiones audiovisuales combina su oficio de escritor con el de creativo en una importante productora de televisión.

Ha participado en programas tales como Supervivientes, Gran Hermano, Supermodelo y Mujeres, hombres y viceversa en calidad de director, subdirector o guionista. También ha dirigido y presentado En Cinemascope con Blus y Glus, en Expansión Financiera TV; fue director y locutor del espacio «El cine» del magacín Fin de semana en España de Radio España y redactor para diversas revistas, como AB Diario de Bolsillo de Madrid, Travelling, 40 Magazine y Doble Cero.



Sinopsis: El señor Y. debe cumplir su último encargo como asesino profesional, pero para conseguirlo tendrá que superar un grave obstáculo: no le queda más que un día de vida. ..En realidad, el enigmático asesino a sueldo que responde a las iniciales M.Y. lleva años muriéndose, desde el mismo momento en que vino a este mundo. Le persiguen tantas enfermedades que cualquiera podría considerarlo un milagro médico. Ahora, por encargo de un cliente misterioso que se mantiene en la sombra, debe matar al escurridizo Eduardo Blaisten antes de que le asalte una apoplejía terminal o una úlcera gangrenosa o un empeoramiento de su Síndrome de Espasmo Profesional...Su incomprensible mala suerte irá frustrando uno tras otro todos sus intentos de homicidio, y estableciendo una mágica conexión entre sus propias penalidades y los grandes males físicos, psicológicos e imaginarios, que torturaron a Poe, Proust, Voltaire, Tolstói, Molière, Kant y al resto de los hipocondríacos ilustres de la historia de la literatura y el pensamiento...Una inteligente y divertidísima novela que aúna intriga, obsesión, asesinato y amor incondicional por la literatura.

Reseña: La vida trae consigo la muerte, es algo irremediable. Desde el instante que abandonamos la seguridad del útero materno estamos expuestos a una serie de peligros para nuestra salud. Pese a los avances médicos que nos permiten dar un nombre a nuestras enfermedades, siguen estando muy lejos de encontrar una cura para la mayoría de ellas. Al fin y al cabo, no debemos olvidar que las bacterias y otros microorganismos eran los que gobernaban en nuestro planeta antes de que el ser humano se auto proclamase especie dominante. Por tanto, podría decirse que, cuando infectan nuestros cuerpos y empiezan a manifestarse los primeros síntomas, únicamente reclaman una porción del territorio que les pertenecía. Sin embargo, todas ellas parecen demostrar un interés particular en el maltrecho cuerpo del señor Y.
Juan Jacinto Muñoz firma el informe médico de tan peculiar paciente que muestra todos los síntomas de un amplio catálogo de extrañas dolencias hasta ahora desconocidas para el lector quien descubre que, previamente, algunos de sus autores favoritos también las sufrieron.
Un peculiar tributo a las principales figuras de la literatura que, en lugar de centrarse en los aspectos técnicos o creativos de su obra, nos describe su larga lista de padecimientos. Sin embargo, los nombres de Poe, Kant, Voltaire o Tolstói no deben distraernos del verdadero protagonista de esta historia, aunque solo lo conozcamos por una letra. Y es que el propio pseudónimo representa el primero de los muchos padecimientos de nuestro peculiar asesino profesional, pues el gonosoma Y es, en realidad, una mutación del cromosoma X, resultado de la pérdida de uno de sus segmentos y que degenera en esta forma estructural incompleta.
Por tanto, el señor Y estaba enfermo incluso antes de que sus padres lo concibiesen, como si el destino lo hubiese escogido para una cruel broma que lleva demasiado tiempo prolongándose. De ahí la esperanza (y el temor) de que cada día sea definitivamente el último, mientras realiza una serie de frustrados asesinatos contra Eduardo Blaizen.
Es cierto que el trabajo de asesino profesional no resulta cómico, pero resulta imposible no carcajearse ante la descripción de cada intento fallido, junto a la correspondiente definición de un nuevo padecimiento que no se había manifestado hasta ese momento. Desde las primeras hojas, el lector padece un  descontrol de sus músculos faciales, especialmente alrededor de la boca, que provocan una sonrisa imborrable y es víctima de fuertes contracciones derivadas de las carcajadas, además de la pérdida de visión ocasionada por las lágrimas o la falta de aire progresiva. «El asesino hipocondríaco» tiene este y otros efectos sobre la salud, todos derivados del peculiar humor del autor, quien nos demuestra que todos podemos reírnos de la enfermedad, mientras la padezca otro.
Por fortuna, Juan Jacinto Muñoz se compadece de nuestro padecimiento, ofreciéndonos la historia en una sucesión de pequeños capítulos (la mayoría apenas tienen unas hojas) que intercalan los últimos días del protagonista con la descripción de las enfermedades de algunos escritores mencionados anteriormente. De esta manera, el lector puede conocer el origen de cada una de las dolencias, asociándolas con un nombre conocido, pero sin descuidar la trama principal. Asimismo, demuestra la pasión de Juan Jacinto Muñoz por la literatura, quien nos acerca estas figuras al revelarnos sus tormentos, es decir, los humaniza mediante la enfermedad.
Sin embargo, «El asesino hipocondríaco» insiste demasiado en algunos aspectos de la trama, volviéndose redundante, e incluso aburrida, cuando las escenas pierden su carácter anecdótico para repetir el mismo esquema narrativo que las precedentes. En determinados fragmentos, el surrealismo de las circunstancias que nos describe sigue resultando divertido, pero en menor medida. Es como si el autor se viese obligado a incrementar la dosis para conseguir los mismos resultados, obteniendo un efecto contrario al deseado.
En cualquier caso, Juan Jacinto Muñoz nos ofrece una de las propuestas literarias más originales y desternillantes de la novela negra que sorprenderá tanto a los incondicionales del género como a los lectores más reticentes. Es cierto que los análisis de «El asesino hipocondríaco» no han dado todos los resultados esperados, pero pocas enfermedades resultan implacables en su diagnóstico.  Por fortuna, el señor Y, aun estando agonizante, no se deja amedrentar por sus trastornos para cumplir con su objetivo, hacernos reír. Al fin y al cabo, es un hombre de filosofía kantiana.
LO MEJOR: La originalidad de la historia. El primer tercio de la novela. Los efectos secundarios derivados de la lectura, como risas incontroladas.
LO PEOR: La redundancia de la mayoría de las escenas, sobre todo aquellos fragmentos que describen las enfermedades de los escritores.

Sobre el autor: Juan Jacinto Muñoz Rengel (Málaga, 1974) es autor de las novelas El sueño del otro (Plaza & Janés, 2013) y El asesino hipocondríaco (Plaza & Janés, 2012; DeBolsillo, 2013), del relato largo PINK (RHM Flash, 2012) y de los libros de cuentos De mecánica y alquimia (Salto de Página, 2009), Premio Ignotus al mejor libro de relatos del año, y 88 Mill Lane (Alhulia, 2006). Además, ha coordinado y prologado las antologías de narrativa breve La realidad quebradiza (Páginas de Espuma, 2012), Perturbaciones (Salto de Página, 2009) y Ficción Sur (Traspiés, 2008).

Como autor de relato ha recibido más de cincuenta premios nacionales e internacionales y ha sido incluido en las dos antologías de referencia de su generación: Pequeñas Resistencias. Antología del nuevo cuento español(Páginas de Espuma, 2010) y Siglo XXI. Los nuevos nombres del cuento español (Menoscuarto, 2010).



Publicada en "Cine y Bso"
Sinopsis: Gabriel John Utterson comienza a investigar al nuevo amigo del Dr. Jekyll, Mr. Hyde, un personaje sombrío y misterioso. Todo se complica cuando Hyde asesina a un parlamentario británico ante un testigo y Jekyll se vuelve cada vez más solitario y melancólico. Gabriel se da cuenta de que hay una siniestra relación entre Jekyll y Hyde: parece que la maldad del segundo consume al primero, anulándolo progresivamente…

Reseña: La teoría del psicoanálisis, concebida por el neurólogo vienés Sigmund Freud, se basa en un modelo estructural que divide la psique humana en tres categorías: el Ello, el Yo y el Superyó. La primera (el Ello) categoría correspondería con nuestro subconsciente, que alberga los instintos más primitivos de la especie (el hambre, el deseo sexual, la agresividad y los impulsos irracionales) y que persigue la satisfacción de los mismos. A fin de contrarrestarlo, el Superyó representa la parte racional que engloba los pensamientos morales y éticos recibidos de la cultura, que incluyen la capacidad de autoevaluación, la crítica y el reproche. Finalmente, el Yo actúa como regulador entre las demandas del Ello y del Superyó.

Curiosamente, Robert Luis Stevenson ya había planteado esta división, aunque de forma inconsciente, en «El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde» que exploraba la dicotomía psicológica del ser humano. Al igual que ocurría en «El retrato de Dorian Gray», el autor evidenciaba la hipocresía de la sociedad victoriana, que obligaba al individuo a reprimirse. Sin embargo, esta cohibición pública solo era soportable a través de la satisfacción privada de una serie de deseos «cuestionables». En consecuencia, se generaba una dualidad en el compartimiento del individuo, que daba lugar al nacimiento de dos personas completamente diferentes dentro de un mismo cuerpo. Este conflicto interior es una simbolización de la eterna lucha entre el bien y el mal personificado en la doble figura de Jekyll y Hyde.

A pesar de la relevancia de estos dos personajes, que en realidad son uno solo,  Robert Luis Stevenson narra los acontecimientos desde la perspectiva del señor Utteson, abogado y amigo del doctor Jekyll.  De hecho, «El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde» nos describe durante gran parte de sus páginas las investigaciones del señor Utteson para descubrir la identidad del misterioso protegido de su compañero, el señor Hyde. Conforme avanza el relato, las incógnitas alrededor de este individuo crecen, así como la tensión psicológica, sin que el abogado sea capaz de darle respuesta ante el silencio de Jekyll, quien se muestra cada vez más solitario y melancólico.

La narración en tercera persona tiende a ser un recurso muy empleado en las novelas policíacas, pues la intención del autor era, precisamente, mantener esa incógnita para que el lector se formase un juicio previo, aun sabiendo que no disponía de toda la información y sorprenderlo en las últimas páginas. Es decir, consigue desviar la atención del lector para ocultarle el desdoblamiento de su protagonista hasta el final de la novela, cuando se cambia a la primera personal y el propio Jekyll nos proporciona las respuestas del misterio a través de una carta.

En este último capítulo, Robert Luis Stevenson implica al  lector en la narración, quien abandona el papel de espectador externo para ser el receptor de la misiva. De esta forma, consigue que la empatía con un personaje que, hasta ese momento, había tenido un papel secundario frente al señor Utteson, a consecuencia del distanciamiento por parte del autor.

Es cierto que las pesquisas del abogado resultan interesantes al principio de la novela, pero la narración acaba resultando demasiado lineal por esa imposibilidad de conocer toda la historia completa. Por este motivo, Robert Luis Stevenson nos proporciona una serie de pistas, aunque no de forma directa, sino a través de metáforas que solo es posible captarlas mediante una lectura pausada. Por ejemplo, Hyde siempre accede a la casa del doctor Jekyll por la puerta trasera que presenta un aspecto herrumbroso y corrompido, en contraste con la fachada principal. Esta imagen es una alegoría de la doble personalidad de su propietario.

O también la metamorfosis en la apariencia del señor Hyde, así como la repulsión que inspira.

De hecho, toda la novela de «El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde» es una magnífica metáfora ética en la que su autor consigue personalizar el eterno conflicto entre el bien y el mal a través de su protagonista. Un planteamiento psicológico que nos permite profundizar en la disyuntiva que representa para el individuo la satisfacción de sus deseos frente a la necesidad de cohibirse en público, así como las consecuencias sobre su personalidad bajo la forma de una novela policíaca. Una vez más, las apariencias nos engañan.


LO MEJOR: La originalidad del planteamiento. Las metáforas implícitas en la historia y que proporcionan al lector pistas sobre el misterio en torno al doctor Jekyll y Mister Hyde. El último capítulo.

LO PEOR: El protagonismo de Utterson frente a Jekyll y Hyde. La narración en tercera persona, que provoca un distanciamiento del lector con la historia.

Sobre el autor: Robert Louis Stevenson, nacido en Edimburgo el 13 de Diciembre de 1850, está considerado uno de los clásicos de la literatura del S.XIX.

La literatura de Stevenson se centra en novelas de fantasía y de aventuras, dando como resultado una excelente producción que le valdría el éxito popular. Obras como La isla del tesoro (1883), El extraño caso del Dr.Jeckyll y Mr.Hyde (1886) o Flecha negra (1888) han sido traducidas a decenas de idiomas y adaptadas al cine, el teatro o la televisión en multitud de ocasiones.

Debido a su frágil salud, Stevenson viajó por el mundo entero en busca de climas más saludables, convirtiéndose en un experto de la literatrua y el ensayo de viajes.

Sus últimos años transcurrieron en las Islas Samoa, donde murió el 3 de Diciembre de 1894.

Después de varios meses de jornadas intensivas en el Depósito, La diseccionadora de libros acaba de concluir su autopsia número 50. El paciente ha sido Juan Jacinto Muñoz Regel con su novela El sueño del otro (Plaza&Janés) y, mientras preparó el instrumental para la siguiente, quiero celebrarlo junto a vosotros de una forma muy especial.

A partir de hoy, tendréis la oportunidad de conseguir un ejemplar de “Tenebrae”, nominada a los premios Ingotus 2011 en las categorías de Mejor antología y Mejor Cuento (“El cazador de tigres”). Las bases son muy sencillas:

1.- Los participantes deberán ser seguidores del blog. No es necesario estar inscrito previamente a la convocatoria de este concurso, también pueden concursar en el sorteo los nuevos seguidores que hayan leído esta entrada.

2.- Compartir el concurso en Facebook o Twitter.

3.- Dejar un comentario en esta entrada, especificando la reseña que más os ha gustado y el motivo, junto al enlace del evento compartido. De igual modo, deberá indicarse si es antiguo o nuevo seguidor.

4.- El concurso finaliza el 15 de marzo y el fallo se dará a conocer al día siguiente.

5.- El concurso es nacional.

Mucha suerte a todos los que participéis y, recordar, que no os tiemble el pulso ahora que vosotros tenéis el bisturí.

Prologo: León Arsenal

Autores: Fco. Jesús Franco Díaz, Juan Díaz Olmedo, Juan de Dios Garduño, Manuel Mije, Ángel Vela Rodríguez, Miguel Cisneros Perales, Alejandro Castroguer y Ernesto Fernández-Weiss

Portada: José Manuel Nogales

Editorial: Saco de Huesos.

 
Sinopsis: El ser humano lleva contando cuentos de miedo desde siempre, quizás sea ese, el miedo, el único sentimiento inherente a toda cultura.

Pero como todo, el miedo tiene mil caras. Tenebrae explora esas caras con ocho relatos de temas dispares, pero que siempre, siempre, tratan el miedo, el terror, lo fosco y tenebroso.

Desde el humor negro de la mejor cocina vanguardista caníbal, hasta los delirios de un artista que aún cree vivir en el siglo XIX.

Todo eso y más es Tenebrae, la antología de relatos foscos de Sevilla Escribe que tienes entre las manos, la que miraste de soslayo al pasar junto a la estantería, presintiendo que no se escribió para espíritus temerosos.

Son ocho relatos, ocho piezas de ese género que algunos decidieron llamar Fosco, una invitación para que, al menos por esta noche, no sueñes con los angelitos...

Publicada en Acantilados de papel y OcioZero
Sinopsis: Xavier Arteaga es un profesor de instituto que cada noche sueña ser André Bodoc, un director de informativos. André Bodoc es un director de informativos que cada noche sueña ser Xavier Arteaga, un profesor de instituto. Pero ¿quién sueña a quién? ¿Quién es real y quién está siendo soñado?

Xavier es un hombre gris, divorciado y con un hijo, que ha visto cómo lo poco que le daba la vida le ha sido arrebatado. Su deseo es recuperar lo que tuvo una vez o construirse un futuro mejor, pero la crisis nerviosa que le provoca soñar con la vida de otra persona lo terminará empujando a todo tipo de persecuciones. Perseguirá respuestas, perseguirá a personas, perseguirá a André Bodoc. André es alguien que conoce el éxito, un profesional de los medios de comunicación versado en las maneras de contar, interpretar e incluso manipular los hechos. Cuando también acabe perdiendo el control de sí mismo, su obsesión será demostrar hasta qué punto es ilusorio eso que llamamos realidad. ¿Qué es falso y qué es verdadero? En la convulsa sociedad actual, cuyos síntomas no parecen sino el reflejo de la propia enfermedad de los protagonistas, la espiral de progresiva desintegración acabará amenazando todo lo que los rodea.


Reseña: Si hubiese una imagen capaz de resumir la nueva novela de Juan Jacinto Muñoz sería «El sueño de la razón produce monstruos» de Goya. Al contemplar este grabado, apreciamos como este estado de inconsciencia posibilita que las fronteras entre ambos mundos, el real y el onírico, desaparezcan hasta volverse uno solo.

«El sueño del otro» nos obliga a plantearnos donde se encuentran sus límites y qué sucedería si no fuésemos capaces de distinguirlos. A primera vista podríamos creer que la novela nos va a narrar el conflicto entre un personaje y su alter ego onírico, pero no es así. Juan Jacinto Muñoz yuxtapone las historias de dos personajes antagónicos que, sin ninguna explicación, comienzan a soñar con la vida del otro. De este modo, sus respectivos mundos empiezan a desestabilizarse a medida que son incapaces de distinguir qué es sueño y qué es realidad.

El autor reflexiona sobre el conflicto de identidad que sufrimos en el actual contexto social a través de sus personajes. Los progresivos avances en las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) y el auge de las redes sociales solo han servido para reforzar el aislamiento de las personas que las utilizan ante la incapacidad para relacionarse fuera del mundo online. Una dependencia que no se restringe a un nivel personal, sino que extiende su influencia a otros ámbitos, como el periodístico ante el mayor número de noticias que tienen su origen en un tweed o un blog.

De esta forma, Juan Jacinto Muñoz nos describe todas las dimensiones de este fenómeno. Xavier Arteaga representa la visión más personal y cercana, mientras que André Bodoc demuestra las consecuencias y los riesgos de esta práctica a nivel social. De hecho, resulta muy significativo que el primer paso de Xavier para encontrar a André sea buscar su nombre en Google.


A pesar del carácter reflexivo de «El sueño del otro», el autor no descuida la acción, sabiendo intercalar aquellos fragmentos en los que predominan la mente sobre el cuerpo, el pensamiento sobre la realización del acto y viceversa. Una novela bien equilibrada que no solo consigue entretener al lector, sino también hacerlo partícipe de la historia.

Por un lado, la desazón de algunas ideas expuestas nos persigue incluso después de haberlo terminado. Resulta imposible no detenerse y observar nuestro entorno con diferentes ojos ahora que la venda se ha caído para apreciarlo con todo sus matices. Por otro lado, la imposibilidad de resolver el enigma planteado. Los constantes giros narrativos nos impiden sostener cualquier teoría el tiempo suficiente para que se consolide en nuestra mente. Al igual que les ocurre a Xavier y André, todo lo que creíamos conocer va desmoronándose y jamás llegamos a tener una respuesta definitiva. Es más, el final no tiene una interpretación única, sino varias en función del lector y su mentalidad.


 «El sueño del otro» nos sumerge en un estado de vigilia constante, donde se entremezclan dos mundos que deberían permanecer separados. A lo largo de sus páginas, Xavier y André se convierten en nuestros guías a través de una realidad cada más confusa y que progresivamente adquiere las líneas y las formas de lo onírico hasta desembocar en un desenlace capaz de desmoronar cualquier convicción previa. En definitiva, una novela psicológica compleja e inteligente, donde el sueño se acaba convirtiendo en pesadilla, pero sin la posibilidad de poder despertar para escapar de su influencia. Tendrás miedo de cerrar los ojos...
LO MEJOR: La tensión psicológica presente durante la novela. La incapacidad del lector para diferenciar entre el mundo real y el onírico conforma avanza la historia. El carácter reflexivo de la novela. La inteligente trama y la yuxtaposición de las dos historias.
LO PEOR: El exceso de prosa de algunos fragmentos. La tediosidad de determinadas reflexiones. Algunos clichés en la narración.


Sobre el autor: Juan Jacinto Muñoz Rengel (Málaga, 1974) es autor de las novelas El sueño del otro (Plaza & Janés, 2013) y El asesino hipocondríaco (Plaza & Janés, 2012; DeBolsillo, 2013), del relato largo PINK (RHM Flash, 2012) y de los libros de cuentos De mecánica y alquimia (Salto de Página, 2009), Premio Ignotus al mejor libro de relatos del año, y 88 Mill Lane (Alhulia, 2006). Además, ha coordinado y prologado las antologías de narrativa breve La realidad quebradiza (Páginas de Espuma, 2012), Perturbaciones (Salto de Página, 2009) y Ficción Sur (Traspiés, 2008).

Como autor de relato ha recibido más de cincuenta premios nacionales e internacionales y ha sido incluido en las dos antologías de referencia de su generación: Pequeñas Resistencias. Antología del nuevo cuento español(Páginas de Espuma, 2010) y Siglo XXI. Los nuevos nombres del cuento español (Menoscuarto, 2010).

Su novela El asesino hipocondríaco tuvo una excelente acogida de crítica y de lectores, alcanzando en pocos meses la 4ªedición y publicándose en una decena de países, entre ellos, Francia, Italia, México, Canadá, Turquía, Argentina, Uruguay o Chile.